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¿En qué se diferencia un neumático All season de un neumático estacional?

 

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Un neumático All Season es un neumático que podemos utilizar con ciertas garantías de eficacia en cualquier estación, ya sea en verano, con tiempo seco y mayoritariamente soleado, en invierno, con temperaturas bajas, mucha más humedad y posibilidad de encontrarnos con nieve o heladas, o en los equinoccios, estaciones más complicadas porque el tiempo es mucho más variable. ¿Son nuestros neumáticos ‘All Seasons’? Por defecto no, lo más normal es que tengamos un neumático de verano y lo utilicemos todo el año, sin más.

Como conductores, todas las estadísticas nos dicen que no solemos dedicar mucho tiempo a los neumáticos de nuestro auto. Y debe ser cierto en general, porque uno puede observar en la calle diferentes tipos de defectos en los neumáticos, desde una presión a todas luces incorrecta (cuando vemos una rueda medio deshinchada estamos hablando de que falta mucha presión en ese neumático), pasando por los desgastes rozando el límite legal, hasta los típicos “toques” contra bordillos que terminan influyendo en el rendimiento del neumático. Eso no quiere decir que todos nos desentendamos de este elemento tan importante, sino que, en general, nos falta un poco de interés para tenerlos impecables.

En el terreno de las prestaciones del neumático tampoco nos metemos tanto. En España está empezando a tomar forma la conciencia de que un neumático de los llamados “de verano” puede no estar del todo indicado para estaciones frías, con mucha humedad, pero sobre todo, con altas probabilidades de encontrarnos hielo de forma habitual, o nieve. Esto pasa en determinadas Comunidades Autónomas, pero no hace falta alejarse mucho de Madrid centro, por ejemplo, para encontrar la nieve en pleno invierno. Y aquí es donde entra la comparativa entre neumáticos estacionales (de verano, o de invierno), y los All Season, que son neumáticos que prometen rendimiento inmejorable sea cual sea la situación.

La elección del neumático perfecto es una cuestión de compromiso

En la competición, un piloto puede elegir en cada momento el tipo de neumático que desea utilizar según las condiciones ambientales. si llueve, neumáticos para lluvia; si no, neumáticos slick. Si sabe que va a encontrar barro, tiene neumáticos para ello, y si habrá nieve o hielo, lo mismo. Nosotros, como conductores normales, no necesitamos ese nivel de detalle, y por eso la mayoría de nosotros montamos un neumático que se comporta razonablemente bien en las condiciones que sabemos que nos vamos a encontrar: algo de lluvia, quizás alguna helada esporádica, un poco de nieve (y si es más, cadenas)…

La conclusión es que merece la pena, a día de hoy, tener neumáticos estacionales si vivimos en un sitio con muchas diferencias entre invierno y verano, y en invierno nos encontramos con facilidad con bajas temperaturas, hielo y nieve (y además debemos tener un lugar para almacenar los neumáticos); los estacionales si no nos queremos preocupar del almacenaje, y si no nos importa desembolsar un poquito más por juego, que además no es tan eficiente en cuanto a la etiqueta energética.

FUENTE: subaria
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